¿Cruyffistas o Nuñistas? Estas son las dos grandes corrientes dentro del barcelonismo en las últimas dos décadas. Quizás esta bipolaridad quedará obsoleta en poco tiempo, pero hoy, tras el nombramiento de Johan Cruyff como seleccionador catalán creo que es necesario detenerse en el seguimiento que ha hecho sobre la noticia Televisió de Catalunya.
En primer lugar me remito a las palabras del ex president Pujol en las que afirmaba que “és català aquell qui viu i treballa a Catalunya” (es catalán quien vive y trabaja en Catalunya). Si hacemos caso a estas palabras, no hay nada que decir: Johan Cruyff es el perfecto seleccionador catalán.
Sin embrago, y volviendo al análisis que hoy hacía Televisió de Catalunya en su Telenotícies Migdia, hay algunos sectores que no acaban de compartir la decisión de la Federació Catalana de Futbol. ¿Por qué? ¿No era necesario un cambio de rumbo en la dirección de la selecció? ¿A caso Johan Cruyff no dará dimensión internacional a una federación que lo ha intentado todo legalmente para que se le reconociera internacionalmente y ha acabado fracasando?
Todas las respuestas a estas preguntas, en mi opinión, son un sí rotundo. Pero siguen habiendo algunos interrogantes sobre el acierto o el desacierto de la elección de Cruyff. El primero, al que ha respondido el holandés en su presentación mediática de este lunes, es que no dañará el catalán. Un daño que quizás no hará el holandés, pero un aspecto que tendría que cuidarse en todos los campos de fútbol de Catalunya si realmente se quiere defender el idioma desde la Federació.
Es extraño. Cuando el F.C Barcelona o el R.C.D Espanyol fichan a un técnico o un jugador que no es catalán, nadie le pregunta en qué lengua se expresará. Sé que no es lo mismo el nivel de clubes y el de selecciones, pero desde los primeros (y están en su derecho a hacerlo como entidades privadas) no se les exige hablar catalán ante los medios de comunicación como ahora se pretende con Cruyff.
No debe, por lo tanto, significar ningún hecho traumático la manera de expresarse de un técnico. Su función no es política. Pese a ello, la de Johan Cruyff sí parece serlo. Y la muestra es que Televisió de Catalunya no ha hablado de ningún aspecto futbolístico en su información.
